Los sucesos que se consideran accidentes de trabajo son: caídas, golpes/impactos, atrapamientos/aplastamientos, cortes/laceraciones, sobreesfuerzos, exposición a temperaturas extremas, contacto con sustancias nocivas, incendios y explosiones, accidentes de tráfico y lesiones por contacto con energía eléctrica.

Sabemos que no quieres que ocurra ningún accidente en tu empresa, pero es necesario saber los tipos que existen en caso de que se presenten. La realidad es que se pueden clasificar de distintas formas, pero una de las más conocidas es por su gravedad, a continuación te la compartimos.
Son sucesos o acontecimientos imprevistos que tienen el potencial de causar lesiones o daños, pero que no llegan a hacerlo. Ejemplo: casi resbalar por un derrame en el suelo, pero recuperar el equilibrio.
Resultan en lesiones que no requieren hospitalización y permiten que el trabajador regrese a sus labores en un corto plazo, posiblemente con restricciones temporales. Ejemplos: cortes menores, contusiones, quemaduras leves.
Resultan en lesiones que requieren hospitalización y una baja laboral prolongada. Pueden implicar fracturas, lesiones graves de tejidos blandos, quemaduras de segundo o tercer grado, intoxicaciones, etc.
Resultan en el fallecimiento del trabajador. Son la consecuencia más grave de un accidente laboral y deben investigarse a fondo para implementar medidas que eviten su repetición.

Suceden en casi todos los entornos, desde oficinas hasta obras de construcción. Pueden ocurrir por suelos mojados o resbaladizos, cables sueltos, superficies irregulares, falta de iluminación adecuada y calzado inapropiado.
Levantar, empujar o tirar objetos pesados de forma incorrecta, así como mantener posturas incómodas durante largos períodos, pueden causar lesiones en la espalda, cuello, hombros y otras partes del cuerpo.
Ser golpeado por objetos que caen, herramientas, materiales o maquinaria en movimiento. Un almacenamiento inadecuado, la falta de orden y limpieza, y no utilizar el equipo de protección personal (EPI) adecuado contribuyen a estos accidentes.
El contacto con productos químicos, polvo, humos, gases o radiación puede causar problemas de salud a corto y largo plazo. Este tipo de accidente es común en la industria química, la agricultura, la minería y la atención sanitaria.
Presentes en industrias que manejan materiales inflamables, como la petroquímica y la manufacturera. Instalaciones eléctricas defectuosas, equipos defectuosos o la falta de conexión a tierra adecuada pueden provocar estos accidentes.
El uso de herramientas afiladas, maquinaria y equipos sin las precauciones adecuadas puede provocar cortes y laceraciones. Sectores como la construcción, la manufactura y la industria alimentaria son propensos a este tipo de accidentes.
Ocurren cuando una parte del cuerpo queda atrapada entre dos objetos o en una máquina. Este tipo de accidente es común en la industria manufacturera, la agricultura y la construcción.

Para evitar cualquier tipo de accidente en tu entorno laboral, es necesario tomar medidas de prevención, y así, mantener y resguardar la salud de tus colaboradores. Conoce porqué es tan importante la prevención de riesgos laborales y cómo hacer una correcta evaluación de riesgos.
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