Los factores de riesgo ergonómicos son elementos del entorno de trabajo que contribuyen a lesiones musculoesqueléticas debido a la manera en que se realizan ciertas tareas. Incluyen posturas incómodas o forzadas, movimientos repetitivos, fuerza excesiva, vibración y presión directa sobre ciertas partes del cuerpo.
Los factores de riesgo ergonómicos pueden parecer inofensivos, pero tienen el potencial de causar serias lesiones que afectan el bienestar y la productividad. Identifica estos factores y crea un espacio de trabajo más seguro y eficiente.
Es la adopción de posiciones que no son naturales o que requieren que el cuerpo se desvíe de su alineación ideal. Esto incluye encorvarse, torcerse o estirarse en exceso. Estas posturas pueden causar tensiones en los músculos, ligamentos y articulaciones.
Implica realizar la misma acción una y otra vez, lo que puede causar fatiga en músculos y tendones. Es común en tareas de oficina que requieren el uso constante del teclado y el ratón, y pueden llevar a sufrir tendinitis o síndrome del túnel carpiano.
Consiste en aplicar demasiada fuerza física para realizar tareas, como levantar, empujar o tirar de objetos pesados. Esto puede provocar tensiones musculares y lesiones en la espalda, los hombros y otras partes del cuerpo.

La exposición prolongada a herramientas o equipos que vibran, como taladros o martillos neumáticos, puede causar daños a largo plazo en los nervios y músculos, así como trastornos circulatorios.
Ocurre cuando hay un contacto constante con superficies duras o bordes afilados, lo que puede ejercer dolor o entumecimiento sobre ciertas partes del cuerpo, como las palmas de las manos, dañando la piel, los nervios y los vasos sanguíneos.
Se refiere al uso incorrecto de aparatos que no están diseñados ergonómicamente o que no son adecuados para la tarea, o bien, que la empresa no capacitó adecuadamente a los empleados, aumentando el riesgo de lesiones.
Un espacio de trabajo mal diseñado, donde los muebles y equipos no están ajustados a las necesidades del trabajador, puede llevar a afectar negativamente la salud y el rendimiento laboral.

Conoce los 3 tipos de ergonomía laboral que debes considerar en tu empresa y cómo se relacionan con la NOM-035.
Para mitigar los riesgos ergonómicos, es fundamental implementar medidas preventivas y de control, tales como:
✔ Evaluaciones periódicas para identificar y abordar los problemas ergonómicos.
✔ Adaptar el espacio de trabajo a las capacidades y limitaciones de los trabajadores.
✔ Proporcionar la capacitación necesaria sobre equipos y herramientas.
Crea un entorno laboral más saludable y fomenta el bienestar con Mina. Aplica cuestionarios para identificar factores de riesgo psicosociales, elabora un programa de prevención de riesgos laborales y cumple con la NOM-035. Solicita tu demo gratis.