La fórmula del índice de ausentismo consiste en dividir el total de horas no trabajadas por ausencias entre el total de horas posibles de trabajo y multiplicar el resultado por 100. Este porcentaje, conocido como índice de ausentismo, siempre es mayor a cero.
Conocer el índice de ausentismo facilita el seguimiento y te permite tomar decisiones informadas para optimizar la gestión de tu equipo y reducir las ausencias no planificadas. A continuación te decimos las diferencias entre el ausentismo justificado y no justificado y cómo calcularlo.
El ausentismo justificado incluye ausencias con permiso o por causas médicas comprobadas, como enfermedades, incapacidades temporales o licencias oficiales. Son previsibles y forman parte de la gestión habitual de recursos humanos.
Por otro lado, el ausentismo no justificado se refiere a faltas sin autorización o sin una razón válida, como ausencias sin aviso, retrasos reiterados o salidas anticipadas sin permiso. Son imprevisibles y pueden reflejar problemas de compromiso, motivación o insatisfacción laboral.
Aunque ambos tipos de ausencias se consideran en el cálculo del índice de ausentismo, analizarlos por separado te permite identificar problemas específicos de tu organización. Por ejemplo, un alto nivel de ausentismo justificado puede indicar problemas de salud, mientras que un aumento en el ausentismo no justificado puede señalar un ambiente laboral tóxico.
Reúne toda la información necesaria para hacer el cálculo correcto. Excluye los fines de semana y días festivos.
Ejemplo: Supongamos que tu empresa tiene 100 colaboradores, cada uno con una jornada laboral de 8 horas diarias y que en el mes analizado hubo un total de 20 días laborables.
Multiplica el número de tus colaboradores por las horas que deberían trabajar en el periodo analizado (por ejemplo, días laborables por horas diarias) para obtener el total real de horas planificadas o de jornada laboral.
Continuando con el mismo ejemplo, las horas planificadas son:
100 colaboradores × 8 horas/día × 20 días = 16,000 horas planificadas.
Suma todas las horas en las que tus colaboradores estuvieron ausentes de su puesto de trabajo, incluyendo ausencias justificadas (enfermedad) y no justificadas (faltas, retrasos, salidas anticipadas).
Siguiendo con nuestro ejemplo, en la empresa se registraron 50 horas de ausencias por enfermedad, 25 horas de retrasos y 10 horas de salidas anticipadas = 85 horas.
Divide el total de horas de ausencia entre el total de horas planificadas y multiplica el resultado por 100 para obtener el porcentaje real del índice de ausentismo.
Ejemplo:
(85 horas de ausencia / 16,000 horas planificadas) × 100 = 0.53% de índice de ausentismo.
Revisa los resultados para identificar patrones reales, causas raíz o departamentos con mayor ausentismo. En este caso, un índice de ausentismo del 0.53% es un porcentaje bajo y saludable, ya que un índice aceptable ronda alrededor del 1.5%.
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¿Con qué frecuencia necesitas calcular el índice de ausentismo?
Te recomendamos calcular el índice de ausentismo mensualmente o trimestralmente para detectar esas tendencias y tomar acciones oportunas.
¿Qué dice un índice de absentismo laboral alto?
Una tasa de ausentismo alta es una señal clara de que algo no está funcionando en tu organización: estrés, ansiedad, insatisfacción, acoso laboral, etc.
¿Cómo afecta el ausentismo laboral a la productividad de tu empresa?
El ausentismo afecta directamente tu capacidad operativa al aumentar la carga laboral en tu equipo, disparar los niveles de estrés y deteriorar la calidad del trabajo.
¿Qué herramientas digitales pueden facilitar el cálculo y seguimiento del ausentismo?
Los softwares especializados de gestión de recursos humanos facilitan el registro preciso, cálculo automático y seguimiento continuo del ausentismo.
¿Cómo impacta el ausentismo en la planificación de recursos humanos?
El ausentismo genera vacantes inesperadas y desajustes que complican la asignación de tareas. Esto obliga a redistribuir el trabajo entre el equipo lo que puede causar sobrecarga.